jueves, 9 de diciembre de 2010

ANGIOGENESIS

La angiogénesis

es el proceso fisiológico que consiste en la formación de vasos sanguíneos nuevos a partir de los vasos preexistentes. La angiogénesis es un fenómeno normal durante el desarrollo embrionario, el crecimiento del organismo y en la cicatrización de las heridas. ...
ANGIOGÉNESIS
Es la formación de vasos sanguíneos, nutrición y oxígeno al embrión desde la circulación materna a través de la placenta.

ANGIOGÉNESIS Y HEMATOGÉNESIS
Formación de vasos sanguíneos y de sangre en el embrión, por medio de las células endoteliales.

GANGLIOS LINFATICOS

Los ganglios se localizan

 en los vasos linfáticos de mayor calibre que los capilares. La diferencia de los nódulos linfoides son los órganos de mayor calibre, poseen una cápsula de tejido conjuntivo. Los ganglios filtran la linfa, eliminando las partículas extrañas que se puedan encontrar en ella, además le añaden anticuerpos. Toda la linfa que circula por el organismo pasa como mínimo por un ganglio antes de ser secretada al torrente sanguíneo.


Estructura de los ganglios linfáticos

 Los ganglios tienen forma redondeada, se diferencia un hueco donde se sitúa el hilio.A través del hilio entra en la arteria y sale una vena, hay además gran cantidad de vasos linfáticos eferentes. Los vasos linfáticos aferentes se localizan en el extremo opuesto del hilio. Los ganglios poseen una pequeña cubierta de tejido conjuntivo que se interna en el ganglio formando trabéculas de conjuntivo. En el parénquima del ganglio se distingue una corteza que rodea a la médula situada en el centro. La corteza no rodea totalmente a la médula, ya que esta se comunica con el hilio. Por debajo de la cápsula de conjuntivo se observa un seno subcapsular. Aquí, el entramado de células y fibras reticulares es menos denso. La linfa que entra por los vasos linfáticos aferentes circula más lentamente al entrar en el seno subcapsular. Por debajo encontramos un tejido con un entramado más denso formando unos cordones linfáticos. El seno subcapsular se continúa en los senos peritrabeculares que se extienden hasta los senos medulares localizados en la médula del ganglio. Los nódulos linfoides se localizan únicamente en la corteza del ganglio, en la médula se encuentran cordones linfáticos entre los senos medulares. En caso de infección los nódulos de los ganglios se activan y aumenta el número de células que lo forman aumentando el tamaño del ganglio. En la zona paracortical se observan venulas poscapilares endotelias altas, que poseen un característico endotelio formado por células cúbicas. En los cordones linfáticos se encuentran fibras reticulares al igual que linfocitos circulantes, macrófagos y células dendríticas. La circulación de la linfa en los cordones es más lenta debido a la mayor densidad del entramado. Esto facilita el reconocimiento de los antígenos que portan los linfocitos B. Las células plasmáticas se trasladan desde los nódulos linfoides a la médula, lugar donde se producirán las inmunoglobulinas que serán secretadas a la linfa. Los linfocitos T circulantes procededentes del timo se sitúan en la región paracortical. Aquí proliferan para formar células cooperadoras y células citotóxicas circulantes.

Circulación sanguínea de los ganglios

 La sangre arterial entra por la arteria aferente en el hilio. Esta arteria se ramifica según las trabéculas de conjuntivo hasta alcanzar el extremo opuesto del ganglio. Desde allí retornan como una red de capilares arteriales hasta alcanzar los nódulos linfoides. Al salir de la corteza los capilares se transforman

en las vénulas poscapilares endoteliales altas. Estas vénulas se van uniendo en venas de mayor calibre que ya presentan un epitelio normal, finalmente se reúnen en la vena eferente que sale por el hilio.

Histofisiología de los ganglios linfáticos

 La linfa entra en los senos procedente de los vasos linfáticos aferentes y comienza a circular más lentamente. La circulación lenta y precisa para que las sustancias extrañas puedan ser fagocitadas por los macrófagos del ganglio y para que puedan ser reconocidos los antígenos y de esta forma activar a los linfocitos T y B.

Los nódulos linfoides

son estructuras esféricas que se encuentran dispersas por el organismo, en la lámina propia del tubo digestivo, en las vías respiratorias, tracto urinario. Pueden encontrarse aislados o formando agrupaciones más o ménos grandes, denominadas Placas de Peyer. Las estructuras mayores presentan finas cápsulas de tejido conjuntivo, como las amígdalas. Los nódulos también se pueden encontrar formando parte del parénquima de un órgano linfoide mayor.

Estructura de los nódulos linfoides

 Varía según la actividad. En los nódulos activos se diferencia una capa superficial o manto rodeando a un centro germinativo con células de mayor tamaño. Alrededor de los nódulos suelen proliferar también los linfocitos T cooperadores. Los nódulos inactivos no son más que acúmulos de pequeños linfocitos. Las células de los centros germinativos son inmunoblastos, mientras que los linfocitos de los nódulos inactivos son células de memoria. Las células de los nódulos están sujetas por un entramado constituido por células reticulares de origen mesodérmico así como fibras reticulares producidas por estas mismas células. En este entramado quedan atrapados los linfocitos B circulantes y las células plasmáticas al igual que los macrófagos. Las células dendríticas son células reticulares modificadas que retienen antígenos para que puedan ser reconocidos por los linfocitos. Estas células retienen los antígenos durante más tiempo que los propios macrófagos.

Activación de los nódulos linfoides

 Los linfocitos antígeno independientes se desarrollan en los órganos linfoides primarios. Las células madre se dividen para formar linfoblastos que se transformarán en linfocitos B circulantes. Cuando una de estas células se une a un antígeno se dirige a un nódulo para transformarse en un inmunoblasto, activando de esta forma el nódulo. Los nódulos linfoides filtran el líquido tisular y le añaden anticuerpos.

Los linfocitos

 se pueden encontrar libres circulando por la sangre, en la linfa y también en el tejido conjuntivo y en los epitelios. También se pueden encontrar reunidos formando unas estructuras proliferativas denominadas nódulos linfoides. En estos nódulos se encuentran las células plasmáticas así como los macrófagos y linfocitos pequeños. Los nódulos forman masas densas, formando órganos como las amigdalas, las Placas de Peyer o el apéndice. El timo no posee nódulos, es una simple masa proliferativa de linfocitos. Existen también órganos propiamente dichos, con parénquima y cápsula de conjuntivo, como los ganglios linfáticos o el bazo. En el bazo, los nódulos linfoides se localizan en la pulpa blanca. Se diferencian dos tipos de Organos linfoides: 


Órganos linfoides periféricos: también llamados secundarios, producen linfocitos antígeno dependientes. En este grupo se incluyen todos los órganos linfoides a excepción del timo y la bolsa de Fabriccio. En estos órganos se forman los linfocitos T y B

Órganos linfoides centrales: o primarios, producen linfocitos antígeno independientes. Solo hay dos órganos linfoides centrales, el timo y la bolsa de Fabriccio, los linfocitos B independientes se producen en la médula ósea roja.


Función de los órganos linfoides

Los órganos linfoides son los responsables de la formación de los linfocitos. En los ganglios linfáticos se filtra la linfa y se le añaden los anticuerpos. El bazo filtra y añade anticuerpos a sangre. En el bazo también se destruyen las células sanguineas viejas. En los agregados linfoides, sean o no encapasulados, situados en el tejido conjuntivo se filtra el líquido tisular y se producen anticuerpos. La función del timo es unicamente la de producir y madurar los linfocitos T.

La médula osea


roja se encuentra en los huesos planos y en la epífisis de los huesos largos. La médula amarilla se localiza en la diafisis de los huesos largos y presenta un mayor desarrollo de tejido adiposo. Unicamente la médula osea roja tiene capacidad de hematopoyesis, pero en determinadas circunstancias la médula amarilla se puede transformar en médula roja y adquir capacidad hematopoyética.

Constitución de la médula ósea roja

En la médula osea roja se observan células con prolongaciones dispuestas en un entramado formado por fibras de colágeno, células reticulares y vasos sinusoides. Además se pueden encontrar células de la serie hematopoyética. También hay hierro, elemento preciso para la formación de la hemoglobina. En el embrión, los linfocitos se forman a partir de células mesenquimáticas que proceden del saco vitelino y del hígado. Tras el nacimiento de estas células se forma la médula osea roja. De la médula osea roja salen células que se dirigen hacia el timo y demás órganos linfoides secundarios.
Alveolos pulmonares

Cada alveolo pulmonar se comporta como un saco con abertura, separado de los alveolos contiguos por el septo interalveolar que puede presentar uno o dos poros.. Este septo interalveolar es de naturaleza conjuntiva y presenta fibras elásticas y reticulares, igual forma que una profusa irrigación. De esta forma los gases tienen que atravesar el epitelio del alveolo junto con la lámina basal. En total, la barrera supone sobre una micra de espesor. A pesar de todos los mecanismos de filtrado existentes una cierta cantidad de polvo llega a los alveolos. De su eliminación se encargan los macrófagos
circulación pulmonar

Dentro del pulmón se diferencian dos tipos de vasos sanguineos, cada uno de ellos con una función característica.

Vasos funcionales: son los responsables de la oxigenación de la sangre. La arteria pulmonar que sale del ventrículo derecho lleva sangre venosa, no oxigenada a los pulmones. Tras entrar por el hilio se ramifica y reduce su calibre de forma progresiva acompañando al árbol bronquial. En los lobulillos y conductos alveolares se produce capilarización que irriga a los alveolos pulmonares. Una vez producido el intercambio gaseoso, los capilares se juntan en venas de mayor calibre. La vena pulmonar sale por el hilio y se dirige a la aurícula izquierda del corazón.

Vasos nutricios: de calibre menor a los funcionales, su función es la de llevar nutrientes a las células del parénquima pulmonar. La sangre que entra en los pulmones a través de estos vasos y arterias es sangre oxigenada, la sangre que sale de los pulmones es sangre venosa. Estos vasos se dirigen hacia el árbol bronquial hasta los lobulillos, pero sin alcanzar la parte respiratoria.

Bronquios

En función del calibre de los tubos que las forman, se pueden diferenciar varias regiones en el árbol bronquial. En primer lugar dos bronquios primarios, extrapulmonares que se bifurcan de la traquea introduciendose en los pulmones a través del hilio. El bronquio derecho se ramifica en tres bronquios secundarios dentro del pulmón, mientras que el bronquio izquierdo se ramifica en dos. Los tubos se van dividiendo y reduciendo el calibre segun se internan en el pulmón. Todos estos conductos circulan por los tabiques de conjuntivo que compartimentan el parénquima pulmonar. Los bronquiolos son los tubos de menor calibre del árbol bronquial. Salen del conjuntivo para introducirse en los lobulillos del parénquima pulmonar. Los lobulillos pulmonares tienen forma piramidal, un tanto irregular ya que los tabiques de conjuntivo son incompletos. Todos los lobulillos tienen una orientación determinada, con el vértice apuntando hacia el hilio del pulmón. Dentro de los lobulillos los bronquiolos se dividen en bronquiolos terminales y finalmente en bronquiolos respiratorios. Los bronquiolos respiratorios se continuan en los conductos alveolares, que dan paso a los sacos alveolares y finalmente a los alveolos pulmonares, lugar donde tiene lugar el intercambio gaseoso.
El parénquima pulmonar va a estar constituido en su totalidad por conductos. Las piezas de cartílago desaparecen a nivel de los bronquiolos, junto con la mayoría de células calciformes y glándulas mucosas que reducen sensiblemente su número. En los bronquiolos el epitelio es cúbico y no presenta cilios.


 
 
 

EL PANCREA

El páncreas

es de menor tamaño que el hígado y la cápsula de tejido conjuntivo que la envuelve son más delgados. El parénquima está dividido por tabiques de conjuntivo en lóbulos y lobulillos irregulares. El páncreas es una glándula mixta, pero las células endocrinas son diferentes a las exocrinas. El páncreas de los individuos inferiores presenta las células endocrinas localizadas dispersas entre las endocrinas. En el hombre las células endocrinas forman grupos rodeados de tejido conjuntivo.

El páncreas exócrina.

Tiene una estructura de glándula acinar con un canal excretor ramificado. Presenta una envoltura de tejido conjuntivo que introduce tabiques en el parénquima. Cada acino está rodeado por una fina cubierta de fibras reticulares y minúsculos capilares, también presenta una lámina basal. La mayoria de mamíferos poseen páncreas con acinos mucosos y serosos separados, el páncreas humano es compuesto formado por acinos seromucosos. Las células exocrinas del páncreas producen una secreción acuosa que contiene iones, enzimas y otras proteínas. Entre las enzimas están las lipasas, el tripsinógeno y las amilasas. Los dos conductos principales del páncreas son el conducto de Wirsung y el conducto de Suntorini.

Estructura de los acinos exocrinos.

 Cada uno de los acinos exocrinos del pancreas presenta una estructura esférica constituida por células de corte triangular y conductos de salida formados por células cúbicas. Al principio del conducto hay células centroacinares. Estas células segregan bicarbonato estimuladas por las células del sistema neuroendocrinodifuso del intestino. En las paredes del tubo hay también muchas células calciformes dispersas.

El páncreas endocrino

 Los grupos de células endocrinas que se encuentran en el páncreas reciben el nombre de Islotes de Langerhans. En estos grupos las células se disponen en uno o dos cordones celulares rodeados por capilares sinusoides. En mamíferos se diferencian dos o tres tipos celulares. Los tipos celulares endocrinos del páncreas reciben el nombre de células alfa, beta y delta. Algunos autores consideran que las células delta son una variante de las células alfa. En los teleosteos y anfibios se describen hasta cinco tipos diferentes de células. En aves, las células alfa y beta se encuentran en islotes distintos. En el páncreas humano se localizan en los mismos islotes, las células beta en el centro y las células alfa en la superficie.

Función endocrina

del páncreas: Las células alfa producen glucagón, mientras que las células beta producen insulina. La insulina es uno de los productos más importantes que libera el páncreas. Esta hormona permite la entrada de glucosa a las células. Un déficit de insulina produce la diabetes. La función del glucagón es opuesta a la insulina. La propia insulina cuando se produce en exceso regula la liberación de glucagón induciéndola. La colecistoquinina producida por las células endocrinas del duodeno induce la secreción de glucagón.

LAS GLANDULAS SALIVALES

Las glándulas salivares

desempeñan varias funciones: mantener constante la humedad en el epitelio de la boca, facilitar el paso de alimento mediante la lubricación con moco y realizar una digestión inicial del alimento que se ingiere. En los peces, la primera de estas funciones no es necesaria mientras que la lubricación se realiza a través de células calciformes situadas en el epitelio. En los animales terrestres encontraremos glándulas sencillas de tipo acinar. Las glándulas salivares están muy diversificadas y varían de una especie a otra.

Las glándulas digestivas en el hombre. En el hombre existen numerosas glándulas de pequeño tamaño dispersas por toda la mucosa bucal, en labios, lengua,... Estas glándulas están asociadas al tejido conjuntivo para captar los nutrientes que necesitan de los vasos sanguíneos, presentan también conexiones con el propio sistema nervioso. Distinguiremos en el hombre tres pares de glándulas salivares: las parótidas situadas bajo el oído, las glándulas submaxilares que se localizan en la mandíbula inferior y las glándulas sublinguales bajo la lengua. Estas glándulas se encargan de producir saliva en determinados momentos respondiendo a una diferente gama de estímulos sensoriales: estímulos gustativos, olfativos e incluso estímulos psíquicos. Según el estado del individuo la composición de la saliva será variable.

La saliva. En un estado fisiológico normal la saliva es un líquido incoloro, acuoso o mucoso. Compuesta básicamente por agua, contiene además diversas proteínas, enzimas, glicoproteínas, glúcidos y electrolitos. La enzima mayoritaria es la ptialina que interviene degradando inicialmente los glúcidos. La ptialina degrada el almidón

y el glucógeno a maltosa. La mucina o mucus es otro elemento importante de la saliva. En la saliva también encontramos células plasmáticas como los linfocitos B al igual que células desprendidas del propio epitelio. Durante la predigestión se disuelven en la saliva sustancias que estimulan los receptores gustativos.

Estructura de las glándulas salivares: Se diferencian dos tipos de células, las células serosas y las células mucosas. Si realizamos un corte a un alveolo se observan células en forma prismática con un núcleo basal muy fino. En el polo apical se aprecia un acumulo de mucus de color blanco. Los acinos serosos presentan células con núcleos redondos y acumulaciones citoplasmáticas oscuras. Las células mucosales segregan mucus, mientras que las células serosas segregan agua, ptialina y otras enzimas y proteínas. Las glándulas pueden ser mixtas, tienen al mismo tiempo células serosas y mucosas. También se observan unidades secretoras que presentan los dos tipos celulares. En estos casos las células serosas se sitúan adosadas a la superficie basal de las células mucosas formando las medias lunas de Gianuzzi. La secreción se conduce por las ramificaciones de la glándula para ser expulsadas al exterior. El epitelio de los conductos es de tipo monoestratíficado cúbico en las zonas más ramificadas. En las zonas donde ser recoge una mayor cantidad de secreción el epitelio es pseudoestratificado y en algunos casos pluriestratificado. Envolviendo la glándula hay una cápsula de tejido conjuntivo denso. En el interior de la glándula se observan tabiques de conjuntivo que dividen que dividen al órgano en lobulillos. En este tejido aparecen vasos sanguíneos, vasos linfáticos y nervios. Aparece una zona determinada de la entrada y salida de los vasos al interior del órgano, es el hilio. Los vasos circulan por los tabiques hasta encontrarse con los lobulillos. Las glándulas sublinguales son más pequeñas y no tienen cápsula de tejido conjuntivo. Las parótidas y submaxilares si poseen cápsula. Las glándulas submaxilares son seromucosas, aunque las células serosas predominan sobre las mucosas. Las sublinguales son mucoserosas y las parotidas serosas. Existe un tercer tipo de célula que se localiza rodenado los acinos mixtos. Son células de aspecto epitelial presentando una gran cantidad de microfilamento, son células mioepiteliales. Estos microfilamentos le confieren cierta capacidad contráctil, de forma que estas células pueden movilizar las secreciones de las glándulas.

EL HIGADO

El hígado es una glándula disgestiva mixta situada bajo el diafragma. La secreción exocrina se vierte al duodeno, mientras que la secreción endocrina va a la sangre. El hígado recibe sangre arterial a través de la arteria hepática y sangre venosa a través de la vena porta. Las venas

hepáticas son la vía de salida para la sangre que entra en el hígado y desembocan en la vena cava inferior. A través del conducto hepático se vierte la secreción exocrina. La sangre venosa que entra por la vena porta constituye el 75% del total de sangre que circula por el hígado. Procede del páncreas, del bazo y del tracto gastrointestinal.

Funciones del hígado: El hígado es el responsable de metabolizar las sustancias que son absorbidas en el tracto gastrointestinal. El hígado moviliza una gran cantidad de metabolitos, los almacena y los envía a la circulación sanguínea. El hígado realiza una importante labor de desintoxicación, puede neutralizar sustancias tóxicas transformándolas para que sean menos peligrosas y puedan ser expulsadas. El hígado almacena carbohidratos en forma de glicógeno. También almacena sustancias lipídicas y regula la movilización de las mismas en el organismo. Controla los niveles de glucemia. De esta forma la fosforilasa hepática estimula la liberación de glucosa en el hígado cuando los niveles en sangre disminuyen. También señalar las funciones hematopoyéticas en algunas especies

Organización del hígado: Presenta una cápsula de tejido conjuntivo denso llamada cápsula de Glisson. Hacia el interior se dirigen tabiques de conjuntivo que tabican el hígado en lóbulos. Los tabiques se ramifican y se dividen en tabiques menores dando lugar a los lobulillos. Las venas circulan por los tabiques de conjuntivo. Dependiendo del hígado puede haber diferencias estructurales.

Estructura de los lobulillos: En el centro de cada lobulillo hexagonal se localiza una vena central. En esta vena central se observan unas células oscuras llamadas macrófagos del hígado o células de Kupffer. Desde la vena central se observan hileras de células en disposición radial. Las células del parénquima del hígado se denominan hepatocitos. Estos se disponen formando líneas dobles. Estructura similar a la de las glándulas endocrinas. Los hepatocitos elaboran productos tanto exocrinos como endocrinos. En un corte transversal de parénquima observamos los lobulillos dispuestos alrededor de una vena central. En cada vértice de lobulillos hay un área de tejido conjuntivo llamada área porta. Se localizan tres conductos: una ramificación de la vena porta, una ramificación arteriohepática y un conducto biliar. Estos tres conductos se denominan en conjunto la tríada portal.

Organización de los lobulillos: la sangre entra en los lobulillos por las ramificaciones de la vena porta y la arteria hepática. La sangre arterial y venosa se mezclan en los sinusoides y se recoge en la vena central. Esta no es realmente una vena, sino un hueco en el centro de los lobulillos. Presenta un endotelio y una lámina basal discontinua. Las venas centrales de los lobulillos se van reuniendo en venas de mayor calibre denominadas venas colectoras, que finalmente se reúnen en la vena hepática.

HISTOFISIOLOGIA DEL BAZO

El bazo es un órgano linfoide de mayor envergadura. Durante el desarrollo embrionario el bazo tiene capacidad de hematopoyesis, pero después del nacimiento se pierde la capacidad hematopoyética. En reptiles, anfibios y en algunos peces pueden mantener la función hematopoyética durante toda la vida. Como órgano linfoide, las funciones del bazo son la de producir linfocitos, la filtración de la sangre y la incorporación de anticuerpos. En el bazo se eliminan las células sanguíneas viejas. El bazo actúa por tanto como un reservorio de sangre.

Estructura del bazo: Al realizar un corte al bazo no se aprecia ninguna diferencia regional del parénquima. El parénquima del bazo recibe el nombre de pulpa esplénica. Se puede diferenciar una pulpa blanca que se corresponde con el tejido linfoide y una pulpa roja. El bazo posee una envuelta de tejido conjuntivo denso que se prolonga dentro del parénquima formando tabiques incompletos. De esta forma la compartimentación del bazo es incompleta. A través del hilio entra una arteria esplénica y sale una vena esplénica. También se pueden observar numerosos vasos linfáticos eferentes. La pulpa esplénica blanca puede encontrarse de dos formas, bien rodeando las arterias constituyendo las vainas peri arteriales o bien formando nódulos, también situados alrededor de las arterias denominándose en conjunto como pulpa blanca periférica. La pulpa roja es más abundante que la blanca. Está formada por una red de células y fibras reticulares que retienen una gran cantidad de glóbulos rojos, de ahí su color. En la pulpa roja se pueden encontrar unas estructuras densas, los llamados cordones esplénicos de pulpa rosa o de Bill Roth. En la pulpa roja también se encuentran vasos sinusoides formando los llamados senos esplénicos. En las zonas de transición de un tipo de pulpa a otro hay un tejido diferente, similar a la pulpa roja pero con senos más pequeños y en diferente disposición. Aquí se encuentran numerosos linfocitos y células plasmáticas, es esta una zona a la cual se dirige las células activadas y donde parten las células efectoras.

La circulación de la sangre en el bazo: La arteria esplénica entra en el bazo por el hilio y se ramifica en las arterias trabeculares siguiendo los tabiques del conjuntivo. En determinadas zonas las arterias abandonan el conjuntivo introduciéndose en la pulpa pasando a denominarse arterias centrales. Finalmente las arterias van reduciendo su calibre y se ramifican dando capilares mas pequeños. Algunos de estos capilares poseen finas envueltas formadas por células y fibras reticulares llamándose capilares envainados. Los macrófagos se extravasan y se transforman en monocitos que forman parte de las vainas. Los capilares pueden finalizar bien en un sinusoide o en un cordón esplénico. En el segundo caso la sangre se extravasa, siguiendo un sistema de circulación abierto. En cualquier caso, la sangre llega finalmente a los senos esplénicos. Los senos se reúnen para formar vénulas y venas cada vez de mayor calibre. Las venas retornan a las trabéculas de conjuntivo y finalmente se reúnen en la vena esplénica que sale por el hilio

Histofisiología: El bazo es el primer órgano linfoide que actúa ante una infección. Cuando se detectan toxinas o alguna otra sustancia extraña en la sangre los macrófagos se encargan de eliminarlos. Los macrófagos activan luego los linfocitos T, que se trasladan a regiones de transición entre las pulpas del bazo. Finalmente ingresan en la pulpa blanca periférica y comienzan a proliferar y transformarse primero en inmunoblastos y luego en células de memoria específicas. Los linfocitos T que emigran a las vainas periarteriales se transforman también en inmunoblastos, dando lugar después a células citotóxicas y células efectoras. Las células citotóxicas se dirigen a los senos esplénicos para entrar en la circulación sanguínea mientras que las células efectoras permanecen en los nódulos. Las células de memoria de los linfocitos B permanecen en los nódulos, mientras que las células plasmáticas se trasladan a la pulpa roja para secretar anticuerpos a la sangre que circula por los sinusoides.

QUEEN - I WANT TO BREAK FREE (TRADUCIDO AL ESPAÑOL)(1984)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

SISTEMAS DE CONDUCCION

 finales del siglo diecinueve, fisiólogos descubrieron que los músculos se contraen cuando son estimulados con impulsos eléctricos. Mayormente los impulsos eléctricos originan en fibras nerviosas conectadas al cerebro o a la médula espinal. Como consecuencia, la mayoría de los músculos dependen del sistema nervioso para su estimulación.

Aunque el corazón está en gran parte formado por tejido muscular, el no depende del sistema nervioso para latir y bombear la sangre. El corazón posee su propio sistema de generación y conducción de impulsos eléctricos. Este sistema es capaz de iniciar, automáticamente y regularmente (entre 60-100 veces por minuto), los impulsos. Los impulsos eléctricos estimulan las células vecinas y estas estimulan otras células. Rápidamente, el impulso eléctrico (ondas eléctricas) se despliega por todas las partes del corazón.
La estimulación eléctrica de las células musculares produce la contracción temporal de estas, resultando en la contracción del corazón y el bombeo de la sangre.  

Unión AV (Nódulo AV y el Haz de His)

El nódulo AV es una estructura en forma de bulbo y compuesta de células especializadas similares a las del nódulo SA. El nódulo AV posee la capacidad de inciar impulsos eléctricos sirviendo como marcapaso del corazón cuando el nódulo SA falla. El nódulo AV genera impulsos con una frecuencia entre 40-60 veces por minuto. Notará que esta frecuencia es más lenta que el nódulo SA (60-100 veces por minuto).
El nódulo AV retrasa el paso de los impulso eléctricos atraves de el. Esta demora permite la contracción de las auriculas antes de la contracción de los ventriculos. La contracción auricular es la llamada patada auricular.
El Haz de His origina en el nódulo AV y pasa atraves del tejido fibroso que separa las aurículas de los ventriculos. De esta manera, el Haz de His es el componente del sistema de conducción que transmite los impulsos eléctricos provenientes de las aurículas hacia los ventriculos.
Como el nódulo SA y el nódulo AV, el haz de His posee células especializadas que generan impulsos eléctricos espontáneamente (automaticidad). El Haz de His, como el nódulo AV, genera impulsos con una frecuencia de 40-60 veces por minuto. Juntos, el nódulo AV y el Haz de His reciben el nombre de Unión AV. El Haz de His, el nódulo AV, las aurículas y el nódulo SA se encuentran arriba de los ventriculos. Ritmos cardiacos que originan en estas zonas son llamados ritmos supraventriculares.

Las Ramas

Para que los ventriculos se contraigan fuertementey en una forma coordinada, el impulso eléctrico tiene que transmitirse rápidamente por todo el área de ambos ventriculos. Las ramas derecha e izquierda ayudan en esta función de la siguiente manera:
· la onda eléctrica es dividida en cuatro equipotentes onda eléctricas;
· las ramas estan cubiertas por un tejido fibroso aislante.

Las aisladas cuatro ondas eléctricas se desplazan por los ventriculos en 1/100 de un segundo. Las ramas se pueden considerar como los "superconductores" del corazón.   

La Red de Purkinje

Las ramas terminan en la Red de Purkinje. Esta red forma miles de conecciones con las células musculares cardiacas. Los ventriculos tambien poseen células especializadas capaces de actuar como marcapasos. Estas células se encuentran dispersas por los ventriculos y su frecuencia de generar impulsos es de 20-40 veces por minuto. Esta células generan impulsos cuando el nódulo SA y el nódulo AV no generan impulsos, cuando impulsos de origen supraventricular son bloqueados en la unión AV, o cuando los impulsos son bloqueados en las ramas, o en caso de un foco ectópico en la red de Purkinje.
Cuando otros marcapasos fallan, el ventriculo tratará de funcionar como el marcapaso del corazón. Es importante mencionar que una frecuencia cardiaca de 20-40 latidos por minuto es muy probable que no sea suficiente para mantener la vida del ser humano. El marcapaso ventricular es la última opción del corazón.     

ACTIVIDAD CARDIACA


Órgano principal del aparato circulatorio, propulsor de la sangre en el interior del organismo de la sangre en el interior del organismo a través de un sistema cerrado de canales: los vasos sanguíneos.
Está compuesto esencialmente por tejido muscular (miocardio) y, en menor proporción, por tejido conéctivo y fibroso (tejido de sostén, válvulas), y subdividido en cuatro cavidades, dos derechas y dos izquierdas, separadas por un tabique medial; las dos cavidades superiores son llamadas aurículas; las dos cavidades inferiores se denominan ventrículos. Cada aurícula comunica con el ventrículo que se encuentra por debajo mediante un orificio (orificio auriculoventricular), que puede estar cerrado por una válvula: las cavidades izquierdas no comunican con las derechas en el corazón. El corazón está situado en la parte central del tórax (mediastino), entre los dos pulmones, apoyándose sobre el músculo diafragma y precisamente sobre la parte central fibrosa de este músculo; está en una situación no totalmente medial, ya que en su parte inferior está ligeramente inclinado hacia el lado izquierdo (cerca de un cuarto a la derecha y tres cuartos a la izquierda de la línea medial).

Tiene una forma que puede compararse a la de un cono aplanado, con el vértice abajo y hacia la izquierda, y la base arriba, dirigida hacia la derecha un poco dorsalmente; la base se continúa con los vasos sanguíneos arteriales y venosos (arteria aorta y pulmonar, venas pulmonares y cava), que contribuyen a mantenerlo y lo contiene, compuesta por dos hojas, una de ellas íntimamente adherida al órgano (epicardio) y otra que, continuándose con la primera, se refleja en la base en torno al corazón para rodearlo completamente (pericardio propiamente dicho); entre las dos hojas, que no están adheridas entre sí, existe una cavidad virtual que permite los libres movimientos de la contracción cardíaca. Al exterior del pericardio existe tejido conectivo, muy laxo y débil, de la parte inferior del mediastino, que facilita todos los movimientos e incluso la colocación del corazón.

El corazón está preferentemente formada por la aurícula y por el ventrículo derecho; la aurícula izquierda es totalmente posterior, y del ventrículo se ve sólo una pequeña parte que forma el margen izquierdo del corazón. En la unión de los dos ventrículos se forma un surco (interventricular), en el cual se encuentra la rama descendente de la arteria coronaria anterior. La punta del corazón está formada sólo por el ventrículo izquierdo. El margen derecho está formado por la pared superior de la aurícula derecha, que se continúa hacia arriba con la vena cava superior; el ventrículo derecho, que forma el borde inferior, se continúa hacia arriba con la arteria pulmonar, que sobrepasa el ventrículo izquierdo, dirigiéndose hacia el margen izquierdo del corazón. Entre la vena cava superior y la arteria pulmonar se encuentra la parte inicial de la arteria aorta, que tiene su origen en la parte superior del ventrículo izquierdo y dirigiéndose también hacia la izquierda se cabalga sobre la arteria pulmonar y el bronquio izquierdo. Entre las aurículas y los ventrículos se forma un surco (aurículo-ventricular), por el cual van las ramas horizontales de las arterias coronarias, destinadas a la nutrición del corazón.

El tejido muscular del miocardio está compuesto por células fibrosas estriadas, las cuales, a diferencia de las fibras musculares de los músculos voluntarios, se unen a unas a las otras por sus extremidades de manera que forman un todo único (sincitio) para poder tener una acción contráctil simultánea; cada fibra contráctil está formada por fibrillas elementales, dispuestas longitudinalmente, que tienen la propiedad de acortarse y alargarse en su diámetro longitudinal. Estas fibras se unen para formar haces musculares, dispuestos en diversas capas, bien en sentido circular, bien en sentido longitudinal y oblicuo (respecto a la base del corazón), de manera que puedan ejercer de la mejor manera la función para la cual está destinado el miocardio, es decir, la expulsión de la sangre cardíaca hacia los vasos arteriales.

El tejido muscular es más abundante en el ventrículo izquierdo, que debe ejercer el trabajo de expeler la sangre a todo el organismo; un poco menos abundante es en el ventrículo derecho, que se limita a expeler la sangre sólo a la circulación pulmonar; por tanto, la pared del ventrículo izquierdo es de mayor espesor (más del doble) que la del derecho.


Las paredes de las aurículas tienen solamente una acción contenedora de la sangre que proviene de las venas, por tanto, el espesor de sus pareces es muy inferior al de las pareces de los ventrículos. En el interior, la pared de la cavidad cardíaca está recubierta por una membrana epitelial (endocardio) que reviste todas las anfractuosidades y los salientes y se continúa con aquélla (intima) de las arterias y de las venas; este revestimiento interno de las cavidades que contienen sangre es necesario para evitar que ésta se coagule. El tabique que divide las aurículas y los ventrículos (respectivamente Inter.-auricular e Inter.-ventricular) tiene en su parte auricular, y en la porción supero-anterior de la ventricular, una constitución fibrosa, casi privada, de fibras musculares; ello depende del hecho de formación del órgano, en estas zonas existen orificios que se cierran en un segundo tiempo, cuando los haces musculares están ya formados. Otro tejido fibroso forma el perímetro de los orificios aurículo-ventriculares, aórtico y pulmonar, con fuertes anillos que sirven de sostén a las válvulas y de implantación a los haces musculares. Las aurículas tienen una cavidad de forma irregularmente redondeada, más globosa la de la aurícula derecha, más ovoidal la de la aurícula izquierda; las cavidades ventriculares son más anchas hacia la base del corazón-(es decir, hacia arriba), mientras que se estrechan hacia la punta: la cavidad ventricular derecha tiene la forma de una pirámide irregular triangular, con el lado medial (hacia el tabique) cóncavo; la del ventrículo izquierdo tiene la forma de un cono aplanado en sentido látero-medial.

Las aurículas presentan entre ambas una prolongación anterior (orejuela) de fondo ciego que se prolonga sobre la cara anterior del corazón, rodeando lateralmente a la derecha el origen de la aorta, y a la izquierda el de la arteria pulmonar. Las paredes internas de las cavidades muestran el relieve de los haces musculares, especialmente en las partes más lejanas del tabique; en la aurícula derecha estos haces musculares se disponen más irregularmente, paralelo entre sí, cerca de la dirección longitudinal del corazón, recordando la disposición de los dientes de un peine(llamados por ello, músculos pectíneos), la aurícula izquierda tiene paredes generalmente lisas, los músculos pectíneos se encuentran exclusivamente en la orejuela. En los ventrículos existen unos haces musculares fuertes que sostienen las paredes, excrecencias musculares en forma de pirámides (músculos papilares) que parten de la pared del ventrículo y terminan con prolongaciones fibrosas (cuerdas tendinosas), las cuales se insertan en los márgenes libres y sobre la cara inferior de las válvulas aurículo-ventriculares. Durante la contracción cardíaca, cuando existe un fuerte aumento de la presión intraventricular, la contracción de los músculos papilares pone en tensión las cuerdas tendinosas y contribuye a mantener el cierre de las válvulas, evitando el reflujo hacia las aurículas.

La aurícula derecha presenta en su parte superior, cerca del tabique, dos anchos orificios, uno superior y otro inferior, correspondientes a la desembocadura de las respectivas venas cavas y que no están provistos de válvulas. La parte medial de la aurícula fue indicada por los antiguos anatomistas como seno de la vena cava y el núcleo del tejido miocárdico especial, del cual se origina el estímulo para la contracción cardíaca, situado en el límite anterior de la desembocadura de la vena cava superior; fue denominado nódulo del seno. La parte inferior de la aurícula derecha está casi toda ella ocupada por un amplio orificio, orificio aurículo-ventricular, sobre el cual está implantada la válvula tricúspide; entre su margen posterior y la desembocadura de la vena cava inferior se encuentra la desembocadura del seno coronario, que descarga en la aurícula la sangre de la circulación del sistema de las coronarias.

La aurícula izquierda, en su porción postero-superior, presenta las desembocaduras de las venas pulmonares, las dos derechas en la parte medial, cerca del tabique interauricular, y las dos izquierdas más lateralmente, hacia la izquierda; la parte inferior está casi toda ella ocupada por el orificio aurículo-ventricular, sobre el cual está implantada la válvula mitral (porque se asemeja a la mitra de los obispos). Estas válvulas están formadas por pliegues del endocardio que se reflejan sobre un soporte de tejido fibroso, llamado cúspide, que tienen un margen adherente al orificio aurículo-ventricular y un margen libre hacia el centro del orificio; a la derecha la válvula está formada por tres cúspides (tricúspide), y a la izquierda por dos (bicúspide). Estas válvulas se adaptan a sus paredes cuando la válvula está abierta, y permiten pasar libremente la sangre de la aurícula al ventrículo; cuando, por el contrario, se produce la contracción ventricular, forzadas por la presión sistólica, se alejan de las paredes y se cruzan entre sí por sus márgenes libres, causando el cierre del orificio e impidiendo con ello el reflujo de la sangre desde el ventrículo a la aurícula. Para facilitar la función y evitar que se reflejen hacia la cavidad auricular, están las cuerdas tendinosas de los músculos papilares descritos, que se ponen en tensión por la contracción ventricular.

Los ventrículos presentan entre ambos en la base, además del orificio aurículo-ventricular, un orificio arterial, que se encuentra en posición más anterior, respectivamente para la arteria pulmonar en el ventrículo izquierdo. La cavidad ventricular hacia arriba se va estrechando hacia estos orificios, formando en ambos ventrículos el cono arterial, en cuyo extremo se encuentra el orificio. Los orificios arteriales están provistos de válvulas, formada semilunar (por lo cual se llaman válvulas semilunares o sigmoides); cada pared de la arteria tiene un margen cóncavo libre y arqueado, formando una especie de saco (seno de Valsalva) con la pared vascular y que está formado por repliegue del endocardio sobre un débil soporte fibroso. Con el reflujo de la sangre al final de la sístole ventricular las lengüetas se separan de las paredes y se ponen en tensión, uniéndose entre sí por sus márgenes libres hasta cerrar completamente el orificio e impedir con ello el reflujo de la sangre en la cavidad ventricular.



LOBULOS DEL HEMISFERIO CEREBRAL DERECHO